Era una de las tantas que esperaba ese tren, o por lo menos a si daba a entender. El muchacho sabia que era el empuje para entonar una charla, si bien no se lo decía a el sino que lo gritaba, esa sonrisa y ese entre ojo, lo convenció. Con un tono un poco brusco, de esos que pasa solamente cuando no hablas hace mucho, se dirigió hacia ella y le dijo: ¿Como te llamas?. La pregunta era bastante interrogativa pero la muchacha respondió su nombre con un corto suspiro: -Connie. -Mucho gusto. dijo el muchacho mientras le sonreía.
Pudo verla de frente, era lo bastante hermosa, sin dudas las curvas de aquella Connie afirmaban lo mucho mujer que era. Entre alguna que otra charla pasajera mas, la muchacha con muchas agallas le pregunto: -¿Vamos a tomar un cafe?. El muchacho sorprendido que aquella dama lo invitara de inmediato dijo -No puedo, espero el tren, ya esta por llegar. Ella, que sabia lo encantadora que era, le dijo: -¿No cambias ese viaje por mi?... Fue el fin de la charla, el joven se dio vuelta y con paso lento volvió al banco mas visto de aquella estación, Siguió por horas sentado, esperando al tren hasta que por fin comprendió todo, el tren ya había pasado...
@glivon
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